0
Otros viajeros | Other travelers

Viajando de Argentina (Córdoba) a Alemania (Berlin) con Ben Kenobi | Traveling from Argentina (Córdoba) to Germany (Berlin) with Ben Kenobi

 English translation below

Hola! Somos Luli y Ben Kenobi, somos de Córdoba, Argentina y emigramos a Berlin en Octubre de 2020, en medio de una pandemia mundial.

Ben Kenobi es un Golden Retriever de 2 años (tenia 1 y medio cuando viajamos), que es mi compañero desde el día que nació, porque mis papás tienen a los papás de Ben. Desde el día 1 que formamos un vínculo y nunca más nos separamos.

Hace rato que tenía ganas de emigrar a Europa, pero aproximadamente en Octubre de 2019 tome la decisión: para Marzo de 2020 iba a estar viviendo en España. Que ilusa jaja. Una pandemia mundial de por medio y varios otros cambios terminaron haciendo que hoy este en Berlin con Ben.

Empecé a buscar trabajo a través de LinkedIn y a hacer entrevistas desde Córdoba y finalmente en Abril me hicieron una oferta para empezar a trabajar para una empresa de Berlin. Como en ese momento estaban cerrados todos los vuelos desde Argentina, la empresa me ofreció empezar a trabajar remoto desde allá hasta que pudiera viajar.

Desde ese momento empecé a averiguar todo lo que tenía que hacer para viajar con Ben. La travesía se hacía aún más difícil, porque nos habíamos ido con Ben a pasar la cuarentena a la casa de mis papás a San Luis y no podíamos volver a Córdoba porque las fronteras de San Luis estaban cerradas!

Después de un par de meses de mucho estrés y de buscar opciones para volver a Córdoba a organizar nuestro viaje, conseguimos una forma: Mis papás nos iban a llevar a la frontera de San Luis y Córdoba, y del otro lado nos iba a esperar un remis que habíamos contratado para que nos lleve hasta nuestra casa (si, parece sacado de una película).

Finalmente en Julio conseguimos volver a Córdoba y empezamos a organizar nuestro viaje. Lo primero que hice fue empezar a averiguar los vuelos. En ese momento sólo había un par de vuelos mensuales a España, Francia e Inglaterra (si no me equivoco) y los confirmaban a principio de mes, con lo que no te daba mucho margen para organizar todo.

Pero teníamos un problema: Debido al COVID, los aeropuertos tenían muchísima menos cantidad de empleados, por lo que no me dejaban hacer escala con Ben. Como Ben es un perro grande, necesita viajar en bodega con un canil. Si tenés que hacer conexión, en general, la aerolínea es la que se encarga de cambiar a tu perro de avión y también de darles agua y otros cuidados. Entonces con esos vuelos llegábamos hasta Madrid, Paris o Londres y después tenía que buscar otra forma de irme a Berlin que no fuera en avión.

En el medio seguía haciendo otros trámites necesarios para viajar con Ben. El chip y la vacuna antirrábica ya se los había puesto antes. Así que lo siguiente fue elegir un canil. Dudé mucho sobre cuál elegir porque todas las aerolíneas te daban especificaciones diferentes y como no sabía con cual iba a viajar, tenía miedo de comprar uno y que después no me sirva. Pero compré uno según los estándares generales y funcionó. Lo empecé a acostumbrar al canil un mes antes de viajar con premios y entrando de a ratitos, y felicitándolo cada vez que lo hacía.

Aproximadamente el 5 de Octubre confirmaron los primeros vuelos directos de Lufthansa desde Buenos Aires a Frankfurt. Tenía buenas referencias de Lufthansa transportando animales así que no lo dude y decidí viajar el 20 de ese mes. No tenía tanto tiempo pero me propuse llegar. Llamé a Lufthansa para preguntar si tenían lugar en la bodega para viajar con Ben y cómo era el proceso para reservar su lugar. Me dijeron que sí y que tenía que comprar el pasaje primero y con el número de reserva volver a llamar para que me asocien el lugar de Ben a mi boleto.

Aproximadamente 5 días antes de viajar, hice el certificado veterinario y los trámites del SENASA en Córdoba.

Y teníamos otro problema: en esa época no había vuelos domésticos en Argentina, ni trenes, ni colectivos. Entonces tenía mi vuelo saliendo de Buenos Aires y no tenía ninguna forma de llegar desde Córdoba hasta ahí.

Tuvimos que contratar una empresa de taxis (los taxis y remises fueron los protagonistas de mi viaje), que nos llevaran a mi y a Ben (y el canil que era gigante y a mis valijas) desde Córdoba a Buenos Aires, tenía que hacer noche en Buenos Aires y después que nos llevaran de microcentro a Ezeiza.

El viaje en taxi fue bastante bien, Ben está super acostumbrado a viajar en auto. Eran 9 horas de viaje de Córdoba a Buenos Aires. Hicimos noche en lo de un amigo, y al otro día fuimos a Ezeiza.

Como estaba yo sola con Ben, el canil y las valijas me resultaba imposible poder hacer todo lo que tenía que hacer en Ezeiza sola, así que cuando llegué, pregunté si había Couriers disponibles. Este es un servicio de “asistentes” que tienen todos los aeropuertos que es gratuito (después le das una propina a la persona que te ayuda) y básicamente esa persona te acompaña y te ayuda en lo que necesites. Eso me re salvó, porque el chico me llevaba el carrito con las valijas y yo iba con Ben con la correa.

Al llegar Ezeiza, lo primero que hicimos fue ir al SENASA a revisar que todos los papeles estén okay. Ahí también le escanearon el chip a Ben. Una vez terminado ese trámite nos fuimos al mostrador de Lufthansa a pagar el boleto de Ben (no me habían dejado pagarlo online). Despaché las valijas y les pregunté a qué hora tenía que dejar a Ben, para poder estar con él hasta el último momento posible. Nos fuimos con el canil afuera de Ezeiza, que hay un sector con pasto para que él haga pis y para quedarme con él hasta que se haga la hora de dejarlo.

Cuando lo dejé, primero tuvieron que escanear el canil y después me hicieron meterlo e irme a pre-embarque. Lloré un montón, tenía un estrés tremendo.

Cuando subí al avión le pregunté a 3 azafatas diferentes si Ben estaba arriba del avión porque tenía terror de llegar a Frankfurt y que él no haya viajado por algún motivo.

Finalmente llegamos a Frankfurt, y lo primero que hice fue comprar un agua y abrirle el canil para darle agua y abrazarlo y después salir afuera del aeropuerto para que hiciera pis. Lo vi super normal, para nada estresado y muy feliz de verme.

Al aeropuerto me fue a buscar mi cuñado, y nos llevó en el auto hasta el pueblo donde viven él, mi hermana y mi sobrina: Lüdenscheid. Mi idea era quedarnos ahí un par de semanas y terminamos quedándonos hasta enero. En Lüdenscheid, alquilamos un departamento que me ayudo a conseguir mi hermana.

Después de año nuevo, nos vinimos a Berlin en tren con Ben y estamos parando en una habitación en un piso compartido (WG) desde que llegamos. Vivo con otras 2 personas, y ambas están muy felices de vivir con Ben (y Ben de vivir con ellos también).

Si bien todo mi viaje se hizo más difícil por el hecho de viajar con Ben, no lo cambiaría por nada en el mundo. Estoy muy feliz de que haya venido conmigo, y Ben está muy feliz de vivir acá porque Berlin es una ciudad super Pet Friendly.

Gracias Luli y Ben!
Instagram: @Luliienberlin

Hi there! We are Luli and Ben Kenobi, we are from Córdoba, Argentina and we emigrated to Berlin in October 2020, in the midst of a global pandemic.

Ben Kenobi is a 2 year old Golden Retriever (he was 1 and a half when we traveled), who has been my partner since the day he was born, because my parents have Ben’s parents. From day 1 we form a bond and we never part again.

I had wanted to emigrate to Europe for a long time, but approximately in October 2019 I made the decision: by March 2020 I was going to be living in Spain. How delusional haha. A worldwide pandemic in between and several other changes ended up making me in Berlin with Ben today.

I started looking for work through LinkedIn and doing interviews from Córdoba and finally in April they made me an offer to start working for a company in Berlin. As at that time all flights from Argentina were closed, the company offered me to start working remotely from there until I could travel.

From that moment on I started to figure out everything I had to do to travel with Ben. The journey became even more difficult, because we had gone with Ben to quarantine at my parents’ house in San Luis and we could not return to Córdoba because the borders of San Luis were closed!

After a couple of months of a lot of stress and looking for options to return to Córdoba to organize our trip, we found a way: My parents were going to take us to the border of San Luis and Córdoba, and on the other side a remis that we had hired to take us to our house (yes, it looks like something out of a movie).

Finally in July we managed to return to Córdoba and began to organize our trip. The first thing I did was start figuring out the flights. At that time there were only a couple of monthly flights to Spain, France and England (if I’m not mistaken) and they confirmed them at the beginning of the month, so it didn’t give you much room to organize everything.

But we had a problem: Due to COVID, the airports had far fewer employees, so they wouldn’t let me stop with Ben. Since Ben is a big dog, he needs to travel in the hold with a kennel. If you have to make a connection, in general, the airline is the one in charge of changing your plane dog and also giving them water and other care. So with those flights we would get to Madrid, Paris or London and then I had to find another way to go to Berlin that was not by plane.

In between, she was still doing other formalities necessary to travel with Ben. The chip and the rabies vaccine had already been given before. So the next thing was to choose a kennel. I was very hesitant about which one to choose because all airlines gave you different specifications and since I didn’t know which one I was going to travel with, I was afraid to buy one and that it wouldn’t work for me later. But I bought one by general standards and it worked. I began to accustom him to the kennel a month before traveling with prizes and entering little by little, and congratulating him every time he did it.

Around October 5, the first direct Lufthansa flights from Buenos Aires to Frankfurt were confirmed. I had good references about Lufthansa transporting animals so I did not hesitate and decided to travel on the 20th of that month. I didn’t have that much time but I decided to get there. I called Lufthansa to ask if they had room at the winery to travel with Ben and what the process was like to reserve his place. They told me yes and that I had to buy the ticket first and with the reservation number, call again to associate Ben’s place with my ticket.

Approximately 5 days before traveling, I did the veterinary certificate and the SENASA procedures in Córdoba.

And we had another problem: at that time there were no domestic flights in Argentina, no trains, or buses. So I had my flight leaving Buenos Aires and I had no way of getting from Córdoba to there.

We had to hire a taxi company (taxis and remises were the protagonists of my trip), to take me and Ben (and the giant kennel and my suitcases) from Córdoba to Buenos Aires, I had to spend the night in Buenos Aires Aires and then they will take us from downtown to Ezeiza.

The taxi ride was pretty good, Ben is super used to traveling by car. It was a 9 hour drive from Córdoba to Buenos Aires. We stayed overnight at a friend’s, and the next day we went to Ezeiza.

As I was alone with Ben, the kennel and the suitcases, it was impossible for me to be able to do everything I had to do in Ezeiza alone, so when I arrived, I asked if there were Couriers available. This is a service of “assistants” that all airports have that is free (then you give a tip to the person who helps you) and basically that person accompanies you and helps you with whatever you need. That saved me, because the boy took me the cart with the suitcases and I went with Ben on the leash.

When Ezeiza arrived, the first thing we did was go to SENASA to check what

ue all the papers are okay. There they also scanned Ben’s chip. Once that process was finished, we went to the Lufthansa counter to pay for Ben’s ticket (they hadn’t let me pay it online). I dispatched the bags and asked them what time I had to drop off Ben, so that I could be with him until the last possible moment. We went with the kennel outside of Ezeiza, there is a sector with grass for him to pee and to stay with him until it is time to leave him.

When I left it, they first had to scan the kennel and then they made me put it in and go to pre-boarding. I cried a lot, I had tremendous stress.

When I got on the plane I asked 3 different hostesses if Ben was on the plane because he was terrified of arriving in Frankfurt and that he had not traveled for some reason.

Finally we arrived in Frankfurt, and the first thing I did was buy some water and open the kennel to give him water and hug him and then go outside the airport to pee. I saw him super normal, not at all stressed and very happy to see me.

My brother-in-law picked me up at the airport, and he drove us to the town where he, my sister and my niece live: Lüdenscheid. My idea was to stay there for a couple of weeks and we ended up staying until January. In Lüdenscheid, we rented an apartment that helped me find my sister.

After New Years we came to Berlin by train with Ben and we have been staying in a room in a shared flat (WG) since we arrived. I live with 2 other people, and they are both very happy to live with Ben (and Ben to live with them too).

While my entire trip was made more difficult by traveling with Ben, I wouldn’t trade it for anything in the world. I am very happy that he came with me, and Ben is very happy to live here because Berlin is a super Pet Friendly city.

Thanks Luli and Ben!
Instagram: @Luliienberlin

You Might Also Like...

No Comments

    Leave a Reply