Otros viajeros | Other travelers

Viajando de Argentina (Bs. As.) a Países Bajos (Amsterdam) con un daschund, Rocco | Traveling from Argentina (Bs. As.) to The Netherlands (Amsterdam) with a daschund, Rocco

Hola a todos! Somos Rocco, Sebas y Pau, somos de Argentina, más precisamente vivíamos en Capital Federal, y emigramos a Países Bajos en Febrero de 2021, en medio de una pandemia.

Rocco es un Daschund Arlequín de 3 años, que al parecer es algo muy extraño por este país ya que cada persona que lo ve se sorprende de sus colores, no así de su raza ya que hay muchos Teckels (como le dicen por estos lados), hemos visto muchísimos Teckels de pelo duro o pelo largo.

Rocco llegó a nuestras vidas el 1 de Enero de 2018, luego de que cumpliera más de 60 días con su mamá y hermanos, nos lo iban a entregar el 24 de diciembre, pero creímos que era una mejor idea que pasara las fiestas con su familia en un lugar seguro, que este sufriendo en capital con todos los fuegos artificiales y encima encontrarse en un lugar totalmente nuevo y con personas extrañas. Así que el 1 de enero fuimos por él, y llegó a casa siendo una bolita muy pequeñita para hacernos la vida muchísimo más feliz.  

La idea de emigrar ya estaba en nuestra mente desde hacía mucho tiempo, personalmente después de vivir varios meses en Estados Unidos sola, siempre tuve ese bichito que me llamaba a la aventura.

Las distintas circunstancias de la vida me llevaron a demorarlo, pero dentro de tantas charlas con Sebas cuando empezamos a salir, los dos teníamos esa idea. De porque la vida tenía que pasarnos solo en un lugar. Así que fue una idea, planteada, planeada y buscada por varios años. 

La pandemia nos golpeó a todos, en mayor o menor medida, pero yo me quedé sin trabajo y esa fue la gota final con la que dijimos es ahora. 

Ahí comenzó una carrera, ya que Ezeiza estaba cerrado hacía muchos meses y nosotros pensando, se abre esa ventana y tenemos que irnos, porque si vuelve a cerrar nos quedamos acá.

Primero que nada ya veníamos investigando todo los pasos que teníamos que dar para que Rocco venga con nosotros, creo que fue el primero que estaba subido al avión, por más dudas que teníamos sobre todo, eso  fue lo primero que decidimos aun sin saber si nos íbamos. Dentro de todas las investigaciones sobre qué papeles necesitábamos, que tramites teníamos que hacer y demás. El tema del peso fue el importante, más allá que es un salchicha mini, el enano es grandote y pesa 8/8,500 kilos, lo cual la mayoría de las aerolíneas el límite de peso para viajar en cabina son 8 kilo incluyendo el bolso, por lo que lo primero que hicimos fue hablar con nuestra veterinaria nutricionista para ver si era posible o no, buscamos los bolsos que había en el mercado para viajar en cabina y ninguno bajaba de 1,5 kilos y las medidas que las aerolínea dan son muy irrisorias para un perro salchicha, entraría muy justo en ese bolso, incluso haciéndolo bajar un poquito de peso. La verdad que fue algo que hablamos muchísimo y teníamos miedo que se pongan muy estrictos con el tema del peso, ¿y si llegábamos a Ezeiza, lo pesaban con bolso y nos decía que estaba pasado? ¿Y si no lo dejaban viajar por eso? Así que antes de pasar por todo ese estrés de poder llevarlo o no, decidimos y nos mentalizamos que Rocco por más que nos costara, viajaría en bodega. 

Un par de semanas después compramos el cañil, queríamos comprarlo bastante tiempo antes para que él pueda acostumbrarse, hacer todo el proceso para que se sienta seguro, quiera entrar, quiera dormir en él, y se quiera quedar tranquilo aun con la puerta cerrada.

El día que el cañil llegó, lo armamos completo, con puerta, techo todo, para ver qué tan grande era y cómo haríamos para manejarnos con él, aunque la idea inicial era dejarlo unos días sin techo y sin puerta para ir aclimatando bien para Rocco, para nuestra sorpresa, una vez que lo terminamos de armar, el enano lo primero que hizo fue meterse, hacerse una bolita y dormirse dentro de él. No sé si habrá sido una señal o qué, pero eso nos demostró que él era el primero que estaba listo para la aventura.

En octubre se vencían las vacunas, así que más o menos en septiembre le colocamos el chip, nos salió $2.000 pesos argentinos la colocación, nos dieron el papel, nos dieron más stickers con el código para ir pegando en los papeles de Senasa si los requeríamos.

Un tiempo después ya le colocamos la antirrábica, así ya estaría completo todo lo que Países Bajos exige para poder ingresar con una mascota. Solo nos faltaban 10 días antes de hacer el certificado de buena salud para presentar en Senasa.

Después de varias semanas investigando vuelos, pasajes, precios, aerolíneas y alternativas (queríamos tratar de hacer un vuelo directo para así que Rocco no tenga que pasar por la experiencia de dos despegues, dos aterrizajes, la espera de la escala y demás, tratar de que tenga el menor estrés posible) así que nuestra idea era volar con KLM directo a Ámsterdam.
Pero como es destino siempre te prepara desafíos distintos, el día que estábamos a punto de comprar el vuelo, nos informaron de la aerolínea que a partir de Enero, cambiaban la flota que hacía la ruta Buenos Aires – Ámsterdam y los nuevos aviones no aceptaban mascotas, ni en cabina, ni en bodega. Por lo que nos encontramos con nuestro plan totalmente destruido. Ahí comenzamos a buscar alternativas, dentro de todo lo que había investigado, leído, visto en mil videos de Youtube de gente viajando con mascotas, leyendo info de todo tipo, hasta que llegue al blog de Marian @fridathetravelingdog, que no recuerdo si ya las seguía o si las conocí por casualidad en algún vivo o como llegue a ustedes, pero me trajo mucha tranquilidad, viendo que existía la posibilidad de viajar en distintos transportes con tu mascota sin ningún problema. Siendo que mi hermano vive en Alemania, la idea fue, bueno nos vamos con Lufthansa a Alemania, hacemos la cuarentena de la casa de mi hermano y después nos tomamos el tren a Ámsterdam, así no teníamos que pasar por dos vuelos.

Unas semanas antes de viajar saque turno con Senasa, ya que tenía que llevarlo a Rocco con todos los papeles para que lo chequeen, saque turno en Aeroparque, pero mientras tanto estaba en algunos grupos e iba leyendo como iban avanzando las cosas para otros, hasta que en una de las experiencias que leí comentan que no había que ir a Senasa previo a viajar, ya que estaba cerrado y solo teníamos que presentar los papeles en ezeiza el día que viajabas. Lo cual me pareció extraño ya que el sistema de Senasa me dio turno como si nada y nadie me avisó nada. Unos días antes del turno me llaman por teléfono para decirme que efectivamente no tenía que ir, ya que estaban cerrados entonces la alternativa que me daban era ir a un veterinario en cañitas que me iba a hacer el certificado de buena salud y ya me quedaba tranquila, a lo que le pregunte si era lo mismo hacerlo con mi veterinario y me dijo que sí, pero que tenía q mandar todos los papeles una semana antes de viajar a Senasa ezeiza. Entonces eso hice.

La verdad que fue todo un CAOS, fui a mi vete una semana antes para sacar el certificado, ya había hablado con senasa Ezeiza y me dijeron que 5 días antes de viajar nos mandaban todo, te mandamos para que pagues las tasas y listo. 7 días antes les escribo por mail, preguntándoles si estaba bien lo que me dijeron por teléfono, ya que me daba un poco de miedo hacer esto tan cerca del viaje, me dieron el OK! Faltando 5 días, hago todo y les mando el mail con toda la info, y a las horas nos cancelan el vuelo! Y ahora qué hacemos!? Mando otro mail informando de la cancelación y de la reprogramación para 3 días después, para saber si los papeles aún servían o si tenía que hacer todo de nuevo. Pasan los días y nadie me responde, intentando comunicarme por teléfono sin éxito, los días seguían pasando, llame a tantos teléfonos y tantas veces que logro que me atienda la chica que estaba limpiando la oficina jajaj, y me dijo que solo estaban yendo a trabajar a la oficina los días miércoles. Así que llamo a la oficina de Senasa del centro y me dicen que no me preocupara que ya me iban a responder que estaban muy atrasados con los papeles porque mucha gente estaba viajando, le pregunté si pasaba algo si pasaban los 5 días antes que me dijeron para enviar todo y me dijo que no, que si no me respondían podía hacer lo mismo el día que vaya a Ezeiza. Obvio que esa info no me dejaba tranquila para nada pero era lo que había. Tantos meses sin vuelos conllevo a que muchísima gente se estaba yendo en muy poco tiempo.

El día anterior a volar, 3 am, me mandan el mail con las tasas para pagar, ni bien me levante pague todo, les reenvié los comprobantes y me respondió que me daban el papel que faltaban el mismo día que volábamos. 

Después de tantas idas y vueltas, cancelaciones y reprogramaciones, llegó el día del vuelo. Volábamos a las 18 por lo que nos levantamos temprano y le dimos su última comida antes de volar a recomendación de su vete. 

Con todo esto de la pandemia nos habían recomendado llegar 6 horas antes a Ezeiza porque todos los pasos llevaban más tiempo de lo habitual, llegamos tipo 14 ya que nos agarraron 3 accidentes en el camino. Esperamos en la puerta como una hora para poder entrar, ya que solo podía entrar un vuelo a la vez, aun así diciéndole al guardia que necesitábamos ir a hacer papeles a Senasa, no nos dejaron entrar. Entramos como a las 15.30, fuimos a Senasa, estuvimos ahí fácil media hora, entre papeles, firmas, stickers y demás. Luego fuimos a hacer el check in, que había una fila interminable de gente, a lo que la chica que te recibe en la cola nos vio con el perro y nos mandó a la fila de prioridad. Menos mal que hizo eso porque estuvimos literalmente una hora y media para hacer el check in. Porque con las restricciones de los países el sistema no le aceptaba mi ingreso (cuando yo tengo pasaporte de la comunidad) por lo que claramente era un error, así que tuvimos 3 supervisores, gente al teléfono y demás tratando de solucionar el tema. 

El check in de Rocco fue bastante sencillo, me pidieron el papel del Senasa, me dieron unos stickers para pegar en el cañil (lleven cinta porque el pegamento que tienen no se pega en el plástico de los caniles) y una vez que pasamos las valijas y por fin terminamos con todo, nos hicieron pasar por unas puertas más al final de las ventanillas de check in, donde nos pidieron que lo saquemos del cañil y este lo pasaron por rayos (por favor tengan mucho cuidado en este momento porque entra y sale gente constantemente de la puerta del fondo y esa puerta da directo a la pista! Hemos escuchado casos de perritos corriendo asustados para ese lado). Una vez que terminaron de hacer eso, nos dejaron despedirnos, lo pusimos adentro con su manta, le llenaron el bebedero de la puerta, nos dieron precintos para la puerta y se fue.

14 hs después estábamos en Frankfurt, y Rocco esperándonos al lado de las cinta de las valijas en su cañil muy tranquilo, estaba un poco mojado y con frio porque llovía, pero ni bien salimos del aeropuerto yo tenía una campera de él, lo sacamos a hacer pis y ya estaba perfecto.

Estuvimos un mes en Alemania aprox, el 1 de marzo tomamos un tren a Ámsterdam, va, varios trenes porque fueron con combinación, en los trenes Alemanes está permitido llevar mascotas (no pagamos pasaje por el) siempre y cuando estén dentro de un bolso, no se pueden sacar, aunque yo lleve el bolso abierto durante todo el viaje y no me dijeron nada y eso que pasaron a controlar pasajes unas cuantas veces. A diferencia que en los trenes de Países Bajos se pueden llevar los perros con correa y sin bolso, pueden ir todo el tiempo caminando con ustedes (hasta 10 kilos no pagan pasaje ya que puede viajar arriba de uno, pero más de 10 kg paga pasaje de un niño) es hermoso poder ver mascotas viajando en tren, metro, tranvía, bus, etc. La verdad es que nos encanta que los países de Europa sean tan pet friendly.

En cuanto a hospedaje, el primer mes estuvimos en un Airbnb, que lo encontramos con el filtro de que acepten mascotas, el segundo mes estuvimos en un dpto. de una argentina que no estaba en el país y nos lo alquiló sin problema y ahora estamos en un dpto. con contrato de un año, y la verdad fue bastante más complicado conseguir, pero fuimos a ver todos los dptos. que no aclaraban en la búsqueda NO mascotas, cuando lo veíamos le decíamos al de la agencia tenemos un Teckel, algunos nos dijeron lo tengo que hablar con el dueño, uno solo nos dijo que no aceptaban nada, otros nos dijeron que para ingresar con mascota teníamos que pagar un mes más de depósito y el que estamos nos dijo directamente no que había problema y no nos cobró nada de más. Así que es cuestión de buscar, buscar y buscar.

Gracias Paula y Rocco!
Instagram@rocco_salchicha

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